• La estrategia fortalece herramientas socioemocionales y abre espacios de diálogo para el bienestar de niñas, niños y jóvenes
“La
adolescencia es una etapa muy dura, por eso es importante que nosotros sepamos
comunicarnos adecuadamente y que entendamos que, al final del día, todas y
todos estamos enfrentando cambios y emociones diariamente. Tenemos que crear
espacios de confianza, especialmente con nuestros padres y docentes”,
reflexionó Alexandra Martínez Solís, estudiante de la Secundaria Técnica No.
156, en el marco de la estrategia nacional “El ABC de las emociones”.
Estas acciones
forman parte del impulso del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar para construir
una educación cercana a las necesidades de las y los estudiantes, en la que la
formación académica vaya acompañada del desarrollo personal, emocional y
social. Asimismo, se suman a la visión de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo
de fortalecer una educación que coloque en el centro el bienestar de niñas,
niños, adolescentes y jóvenes.
En Chiapas, la
Secretaría de Educación, encabezada por Roger Mandujano, fortalece estas
acciones como parte de una visión educativa que reconoce que el aprendizaje
también está relacionado con el bienestar emocional de las y los estudiantes.
El propósito es brindar a niñas, niños y jóvenes herramientas para reconocer lo
que sienten, comprender sus emociones, expresarlas de manera saludable y
afrontar los distintos retos que viven en cada etapa de su desarrollo.
“El ABC de las
emociones” parte de una idea sencilla pero fundamental: aprender a identificar
y hablar de lo que sentimos también es aprender. Por ello, llevar estos temas a
las escuelas permite abrir espacios de confianza donde las y los estudiantes
puedan expresar sus inquietudes, escuchar a otras personas y encontrar
herramientas para relacionarse de una manera más sana y respetuosa.
Este lunes, la
estrategia llegó a las escuelas secundarias Jorge Tovilla Torres, Valentín
Gómez Farías, Ezequiel Burguete Farrera y Secundaria Técnica No. 156, donde las
comunidades educativas participaron en actividades orientadas a reflexionar
sobre las emociones, comunicación y relaciones interpersonales.
Reconocer lo que sentimos, ponerle nombre a nuestras emociones y aprender a expresarlas de manera saludable también forma parte de la educación. Por ello, desde las escuelas se generan espacios para hablar, escuchar y reflexionar sobre aquello que las y los estudiantes viven día a día, fortaleciendo habilidades como la empatía, comunicación, autoestima y resolución pacífica de conflictos.


No hay comentarios:
Publicar un comentario