* No se puede
discutir el precio del maíz sin tomar en cuenta cuánto cuesta producirlo
Ciudad de México; 10 de marzo de 2026.- El reciente incremento en los precios del
petróleo está generando una presión directa sobre los costos de producción
agrícola en Sinaloa, particularmente en el cultivo de maíz, uno de los pilares
de la producción alimentaria del país, señaló Agustín Espinoza Laguna,
secretario general de la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina en la
entidad.
Explicó que
cuando sube el petróleo no solo se encarece el combustible, sino una parte
importante de toda la cadena productiva del campo. En el caso del maíz, este
impacto se refleja principalmente en cuatro componentes del costo de
producción: fertilizantes, diésel para maquinaria agrícola, cosecha y
transporte de la producción.
Detalló que uno
de los primeros efectos se observa en el precio del diésel, insumo
indispensable para las labores agrícolas. La preparación del suelo, la siembra,
las aplicaciones de fertilizantes y agroquímicos, así como la cosecha con
trilladoras dependen completamente de este combustible, por lo que cada aumento
eleva el costo por hectárea que enfrentan las y los productores agrícolas.
A este
escenario se suma el encarecimiento de los fertilizantes, particularmente los
nitrogenados, cuyo proceso de fabricación depende en gran medida de insumos
energéticos derivados del petróleo y del gas. Recordó que el maíz es uno de los
cultivos que más fertilización requiere, por lo que cualquier incremento en
estos insumos repercute directamente en el costo total de producción.
El líder
campesino señaló que otro factor que incide en los gastos es la cosecha. La
trilla del maíz implica el uso intensivo de maquinaria que opera con diésel, lo
que provoca que el aumento en el combustible también encarezca esta etapa
fundamental del proceso productivo.
Espinoza Laguna
añadió que el transporte del grano representa igualmente un gasto
significativo, ya que el traslado del maíz desde las parcelas hasta los centros
de acopio o bodegas depende del transporte terrestre que utiliza diésel,
elevando el costo por tonelada movilizada y reduciendo el ingreso final del
productor.
Al analizar
estos factores en conjunto, fertilizantes, combustible para maquinaria, cosecha
y transporte, queda claro que el costo real de producir maíz en Sinaloa se ha
incrementado de manera importante.
En este
contexto, Espinoza Laguna subrayó la relevancia de la reunión que se realizará
este martes en la Ciudad de México, donde se revisará el tema del precio del
maíz. Señaló que en ese espacio debe considerarse la realidad que enfrentan
actualmente los productores, especialmente el incremento en los costos de
producción derivados del aumento en los energéticos y los insumos agrícolas.
Indicó que no
se puede discutir el precio del maíz sin tomar en cuenta cuánto cuesta
producirlo, ya que ignorar el incremento en los insumos significaría trasladar
toda la presión económica al productor, poniendo en riesgo la rentabilidad del
cultivo y la continuidad de la producción.
El dirigente de la COUC, recordó que el campo sinaloense ha sido históricamente un pilar de la seguridad alimentaria del país, por lo que en cualquier negociación sobre el precio del maíz debe reconocerse el costo real que enfrentan los productores para poder seguir sembrando y abasteciendo de alimentos a México.







.jpeg)




.jpeg)











