Por: Jorge Escobedo
Queridos
amigos y memorables integrantes de la selección Huixtla de 1951:
Hoy, con el corazón lleno de gratitud y nostalgia, elevo estas palabras para honrar su legado.
Ustedes no solo fueron futbolistas; fueron pioneros, soñadores y embajadores de nuestra amada Huixtla. Con cada pase, cada atajada y cada gol escribieron páginas imborrables que quedaron grabadas con letra de oro en nuestra memoria y sobre todo, en la historia deportiva de Huixtla.
Como no recordar a Francisco Tovilla, al árbitro Armando Tovar, " El chilango", Jesús Cossío, a la madrina del equipo Lucía Armendáriz, Cirilo Gutierrez Peña, Anselmo Díaz López, Alfredo Armendáriz, Carmelino Marroquín, a los porteros Anacleto Tovilla Amores y René Arreola Marroquín (El Boby), Guillermo Vázquez Paz, Rubén Ly. Enrique Solorzano, Edmundo Larrondo jugador de 1ra división del Morelia, Manuel Armendáriz, Carmelo Méndez y a Carmelo Arrazate Ocampo.
Todos ellos motores incansables del medio campo, y que decir de Antonio Galdino Vázquez, Enrique Solórzano y José Tovilla.
Más allá de los triunfos y derrotas, dejaron un ejemplo de disciplina, compañerismo y amor por el deporte para las nuevas generaciones. Su entrega en la cancha fue un reflejo del espíritu de nuestra comunidad: fuerte, unido y lleno de pasión.
Hoy, aunque muchos de ustedes ya no estén físicamente entre nosotros, su recuerdo sigue vivo en cada balón que rueda en el Campo Anáhuac y en cada joven que sueña con vestir los colores de Huixtla.
Gracias
por enseñarnos que el verdadero valor de un equipo no está solo en ganar, sino
en jugar con el alma.
Con respeto y admiración eternos de parte de este irreverente aprendiz de periodista
No hay comentarios:
Publicar un comentario