México frente a una disyuntiva: “continuar subordinado
en materia alimentaria con el exterior o construir un sistema agroalimentario
sustentable y soberano
Los agrónomos egresados de la Universidad Autónoma
Metropolitana (UAM), por conducto de su presidente, Javier Martín del Campo, expresaron
hoy una propuesta y un llamado urgente al Gobierno de la República para que, en
el marco de una alianza entre productores agropecuarios, gremios académicos de
profesionistas agronómicos e instituciones gubernamentales, para participar en
la preparación y ejecución de un “Plan de Gran Visión para impulso del Sector
Agroalimentario 2030 - 2050”, con propósitos firmes de garantizar seguridad en alimentos para los mexicanos.
La Asociación Nacional de Ingenieros Agrónomos de la
Universidad Autónoma Metropolitana (ANIA), representada por el ingeniero Javier
Martín del Campo, advierte que el campo mexicano enfrenta una sensible baja en
la producción histórica de cultivos básicos, lo cual exige decisiones valientes
y decisivas: “Reducir la dependencia por importaciones de alimentos básicos y
fortalecer de manera seria y estructural la producción y productividad
agropecuaria nacional, es hoy una prioridad inaplazable”, afirmó.
La coyuntura internacional, marcada por inesperadas
condiciones climáticas (cambio climático), tensiones geopolíticas,
volatilidad en los mercados y el aumento de aranceles, colocan a México frente
a una disyuntiva: “continuar subordinado en materia alimentaria con el exterior
o construir un sistema agroalimentario sustentable y soberano”, afirmó el
dirigente del gremio agronómico de la UAM.
En este contexto,
Martín del Campo recuerda “la experiencia del Plan
de Gran Visión para el Sector Agroalimentario de México, elaborado en el año 2012, considerado un proyecto adelantado a su
tiempo que, por iniciativa propia involucró a la academia,
trascendió en resultados concretos”.
Impulsado por las
asociaciones nacionales de egresados de las Universidades de Chapingo, Antonio
Narro y la Autónoma Metropolitana, junto con agrónomos de otras 13
universidades altamente capacitados, aquel plan fue presentado a la FAO, la
Cámara de Diputados, el Senado de la República, la entonces SAGARPA, y la
participación destacada de organizaciones de productores de diversos estados.
Así, varias de sus recomendaciones forman parte hoy de programas oficiales,
confirmando el valor de integrar el conocimiento técnico y científico en las
políticas públicas.
Los objetivos de ese
plan –añadió el ingeniero Martín del Campo-- eran claros: impulsar la seguridad
alimentaria; fortalecer la producción nacional de granos básicos y reducir la
dependencia de importaciones de alimentos, bajo un marco de sustentabilidad ambiental
y justicia social.
Sus ejes estratégicos
—uso eficiente del agua y la energía, innovación tecnológica aplicada al agro,
inclusión social y apoyo a pequeños y medianos productores, gobernanza
multiactor y reducción gradual de importaciones estratégicas— no han perdido
vigencia. Por el contrario, se han convertido en necesidades urgentes frente a
la crisis climática y la volatilidad de los mercados internacionales.
La actual
administración ha colocado a la soberanía alimentaria en el centro de su agenda
con programas como PROSEBIEN y apoyos directos a productores rurales. Sin
embargo, la magnitud del reto exige una visión más amplia y sostenida hacia el
futuro.
Aquí, la cooperación
de las Asociaciones Nacionales de Egresados vuelve a ser clave: Las
Universidades de Chapingo, Antonio Narro de Saltillo, la UAM y otras
instituciones agrarias, cuentan con la capacidad técnica y científica probada
para articular un nuevo Plan de Gran Visión para el Sector
Agroalimentario de México,
2030-2050, que complemente y fortalezca las políticas oficiales.
El ingeniero Martín
del Campo subraya que la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el Secretario de Agricultura
y Desarrollo Rural, Dr. Julio Berdegué Sacristán, tienen hoy la oportunidad
histórica de aceptar esta colaboración.
Las recomendaciones
que surgen de este esfuerzo conjunto académico, en alianza con productores e
instituciones del sector agropecuario, son contundentes: Consolidar la
sustentabilidad hídrica y energética para que el campo mexicano se adapte al cambio
climático; impulsar la innovación tecnológica y científica mediante la
integración de universidades, centros de investigación y productores;
fortalecer la inclusión social para que pequeños productores y comunidades
rurales sean protagonistas del desarrollo; y diseñar estrategias de soberanía
alimentaria con metas claras hacia 2030 y 2050, alineadas con los compromisos
internacionales de México en materia de desarrollo sustentable.
Reactivar la Gran
Visión del Sector Agroalimentario no es un ejercicio nostálgico, apuntó el
agrónomo Martín del Campo, sino una necesidad estratégica. México requiere un
rumbo definido y las Asociaciones de Egresados de las Universidades están
listas para ofrecerlo.
La pregunta no es si
se debe retomar el plan, sino cuándo. La respuesta es clara: ahora. El futuro del
agro mexicano depende de decisiones firmes y de la cooperación entre gobierno y
academia.
La Presidenta Sheinbaum y el Secretario Berdegué tienen en sus manos la posibilidad de transformar el campo nacional y asegurar un futuro sustentable para las próximas generaciones.
,%20por%20conducto%20de%20su%20presidente,%20Javier%20Mart%C3%ADn%20del%20Campo,%20expresaron%20hoy%20una%20propuesta%20y%20un%20llamado%20urgente%20al%20Gobierno%20de%20la%20Rep%C3%BAblica.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario